jueves, 27 de agosto de 2009

Fotos Por Un Tubo II

Hacía al menos un mes que no tocaba este blog para nada, y ahora, de repente, me da por actualizarlo escribiendo 5 entradas por día... Mira, soy así...

Siento no haberlo actualizado antes pero, ya sabéis, es agosto y este mes he estado muy ocupada haciendo un montón de cosas:

- Mirando las musarañas.
- Jugando a Los Sims.
- Viendo Lost por quinta vez.
- Photoshopeando.
- Tostándome en la playa.
- Comiendo como un cerdo.
- Estando apalancada en el sofá haciendo ver que miro la tele pero en realidad estoy pensando cuando nos dirán qué es el humo negro de una p*** vez.
- Haciendo fotos chorras / raras / peculiares.
- Recordando a mi querido Floc.
- Tarareando la nueva canción de Europe.
- Intentando adivinar qué eyeliner usa Richard Alpert.
- Yendo a Barcelona a conseguir café (no, no es ningún mensaje cifrado. Que no, no estoy hablando de drogas, estoy hablando de cápsulas de café, las de la Nespresso. De verdad!! Que sí!!)
- Abriéndome la cabeza (metafóricamente) pensando regalos para el cumpleaños de mi madre y sacrificandome para acompañarla a una sesión de baños árabes.
- Abriéndome la cabeza (literalmente) yendo por la montaña.
- Preguntándome porque mola tanto Benjamin Linus a pesar de ser un cabronazo, un mentiroso, un manipulador, un hijop***, un jabcñodwejñf y un &%$#@!.
- Haciendo un curso de inglés a través de la UOC.
- Practicando lo que he aprendido en el curso de inglés:
Jelou! Jauar llú? Aim fain, zenquiu. Llesterdei ai güent tu de cinema. Omaigot! Liv tugeder, dai alon! Seiv de chirlider, seiv de güorl! Gutbai!
- Divirtiéndome chamuscando gusanitos que salen de setas carcomidas.
- Perdiendo el tiempo vilmente haciendo tests inútiles de Facebook como: "¿Qué frase de la Belén Esteban eres?" o "¿Qué tipo de lagarto basilisco eres?".
- Dándole vueltas a la cabeza para comprender cómo es posible que Josh Holloway / Sawyer esté tan endemoniadamente bueno.

Total, como veis, han sido unas semanas muy estresantes y agotadoras. Vamos, lo normal en pleno mes de agosto.

Bueno, sigamos... ¿por dónde iba? No me acuerdo... ¿Había comenzado esta entrada por alguna razón especial, o era sólo para escribir paridas que se me van ocurriendo sobre la marcha? Es que ahora no caigo... Algún día me lo tendré que hacer mirar...

...

Ah si! ¿Veis como sabía que esta entrada tenía una finalidad? Qué espanto, a veces pienso que se me va la olla...

En fin, estas son las fotos:






























El nº10

Y diréis:
¿El nº10 de qué?
Si recordáis, en la última entrada escribí una parrafada titulada Los 10 Mandamientos de la Playa. Y si no lo recordáis, no pasa nada, podéis desplazaros página abajo y os encontraréis con ella. Sí, lo sé, podría haber puesto un enlace directo para que vayáis solamente haciendo un clic, pero no me da la gana.

Aunque estemos en verano y haya gente que esté todo el día tocándose los [CENSURADO], haciendo tests chorras en el Facebook o escribiendo paridas en el blog (que no es mi caso, REPITO, no es mi caso) , no os cogerá ninguna rampa en el dedo para hacer rodar la ruedecita del mouse o, en su defecto, mover la barra de desplazamiento. ¡Vagos, que sois una panda de vagos!


Pasado este momento de calentamiento mental...

Total, veréis que falta el décimo mandamiento, así que mi hermano (sí, el de los calamares rellenos), se puso a escribir una parrafada a modo de cachondeo relacionada con la playa y me la envió como punto nº 10. Bueno, de hecho no es un mandamiento, pero lo cuelgo igualmente al blog porque el escrito es brutal y muy cachondo.

Aquí os lo dejo:




Los tíos y la playa, por Jordi Valero

La playa, qué lugar tan bonito. Arena blanca, el sonido de las olas, la brisa marina con sabor a salitre y combustible de barco pesquero, y esa sensación tan agradable de flotabilidad al bañarse. Un lugar ideal para relajarse y hacer el burro con los amigos. Pero no, los tíos no vamos a la playa para disfrutar de todas estas cualidades.

Nos importa un pepino el bronceado, lo mal que nos queda el bañador, si el sol aprieta y estamos a punto de quedar flameados como un carajillo. Nos da igual si hace más viento que el Cap de Creus, o si en el agua hay más compresas que en el super. E incluso nos la trae floja si el magnum white nos cuesta un ojo de la cara, un riñón, y los dos huevos.

Sólo nos interesan las churris. Siempre nos ponemos a cerca de dos churris bonitas. Sabemos que tenemos tantas posibilidades de ligar con ellas como de que termine la construcción de la Sagrada Familia, pero aun así hacemos ver que no las hemos visto y nos ponemos cerca de ellas, en un intento patético de disimulo. Las churris saben que no hemos caído allí por casualidad y, o bien pueden sonreír tímidamente entre ellas, o poner cara de asco como aquel que pisa una mierda de perro maloliente con moscas verdes. Si se produce esta última opción hay que perder toda esperanza de que alguna de las churris se fije en tus michelines y piense "qué chico más interesante".

Si por casualidad alguna de ellas, o las dos, se quitan la parte de arriba del bikini aprovechamos para mirar en el preciso instante en que parece que no tienen puesto el radar. Craso error; ellas saben que miramos, aunque no nos vean la boca abierta y la babilla cayendo como si nos hubiéramos tomado una caja de Tranquimazin.

Si además tienen unos pechos generosos y el pezón bonito, el tema de conversación con tu amigo de batallas queda reducido a un intercambio monotemático donde las guarradas van y vienen como las olas. Gran momento también cuando las churris deciden hacer un baño simbólico, principalmente para vernos la cara de bobos mientras vuelven a la arena y decir "mira estos dos salidos, no paran de mirar...".

Ellas no lo saben (o si...), pero durante su incursión marina (donde seguro que se mean al agua, al igual que nosotros) las hemos repasado de arriba abajo, las hemos puntuado, y hemos evaluado cuál de ellas está mejor (básicamente por la forma de mover el culito mientras se aleja hacia el mar).
El momento estrella llega cuando por arte de Birla-birloque aparecen dos amigos suyos (de los que se pasan todo el día al gimnasio, no como nosotros, que somos gente culta y mientras no hablamos de marranadas leemos algo) y vemos que las hacen reír. No sabemos qué les dicen; seguramente alguna subnormalidad garrula, pero como no tienen michelines, ellas les ríen todas las gracias.

Para nosotros sólo hay miradas tipo pisarla mierda-con-moscas-verdes, aunque leamos Kafka (que tampoco es el caso). Así que unos garrulos de gimnasio con un cuarto de neurona (mi amigo y yo todavía la conservamos entera) se nos llevan las churris como el viento que se lleva un grano de arena. Así es la vida del voyeur playero. Culo veo, culo quiero, y a dos velas me quedo.


Y después de un monólogo tan sublime, sólo puedo hacer una cosa:

jueves, 30 de julio de 2009

Los 10 Mandamientos De La Playa



LOS 10 MANDAMIENTOS DE LA PLAYA

1. No te mearás encima de las rocas

Aunque no puedas aguantarte más y creas que estés a punto de reventar, no te mees en las rocas. Por mucho que digas que te gusta sentarte en un pedrusco para contemplar el horizonte y disfrutar de la brisa marina, todos sabemos que es mentira y lo que estás haciendo es disimular para que no se note lo que haces.

2. No te llevarás la crema solar en vano

Te la pondrás antes de salir de casa y te la reaplicarás frecuentemente, especialmente después de bañarte o secarte. Que luego te quedas rojo como un tomate, frito como una gamba y te pelas como un fuet (literalmente), y aún te sorprendes.

3. No te bañarás cuando haya bandera roja

No es que los socorristas la pongan por joder a los bañistas. Ni tampoco es ninguna apuesta para ver quién es el primero que sufre una combustión espontánea por culpa del sol abrasador del mediodía. La ponen porque ven que el mar está un poco alteradillo y creen que puede ser un poquitín peligroso que te metas en el agua cuando soplan vientos de 80 Km/h, hay olas de 2 metros de altura, fuertes corrientes marinas y remolinos.

Que tú te crees muy valiente y luego aparece tu cadáver medio descuartizado flotando a 2 Km de la costa. Y aún te sorprendes.

4. No te bañarás cuando haya marea roja (sólo chicas)

Sí, ya sabemos que es una putada que te venga la marea roja en pleno verano y en los días más calurosos pero, más desagradable es estar nadando y encontrarte con una compresa (que normalmente suele estar usada) justo delante de tus narices. MUY desagradable. Y repugnante. En serio. Hazte un favor a ti y al resto de la humanidad y, cuando estés en esos días, por favor, quédate en tu casa comiendo chocolate y viendo Yo Soy Bea.

5. No colocarás la sombrilla en un día ventoso

Sí, está muy bien que quieras protegerte del sol para no quemarte la piel, bla bla bla. Pero, por favor, no la utillices cuando veas que hace una ventolera lo bastante fuerte como para que el palo del parasol salga volando y te saque un ojo. O peor aún. Que se lo saque a un playero inocente e indefenso que no tiene la culpa de tu estupidez.

6. No te olvidarás ni la botella de agua ni el chuff chuff*

Puedes llevarte las sombrillas y las cremas solares que haga falta, que si se te ha olvidado una botella de agua, un zumo o algo para no deshidratarte, estás jodido.

Sí, tienes otras alternativas, ir corriendo como un lagarto basilisco para no quemarte los pies hasta el chiringuito más cercano y comprar algo de beber que te va a costar más dinero del que llevas encima, o también puedes beber agua de las duchas, en cuyo caso la gente de tu alrededor te mirará como si fueras... un lagarto basilisco.

*Chuff Chuff: Dícese del recipiente vaporizador que sirve en los días de bandera roja o, en su defecto, en los días de marea roja, para poder rociar con agua y refrescar tu cuerpo serrano sin necesidad de bañarse.

7. No harás topless si tu cuerpo no está capacitado para ello

Está muy bien que no quieras que te queden las marcas de bronceado. Nos parece admirable que sigas queriendo quitarte la parte de arriba del bikini aún teniendo un cuerpo que, no nos engañemos, ya no es lo que era. Es estupendo que estés orgullos@ de tu cuerpo y quieras lucirlo. Pero, por favor, no lo luzcas en público, y mucho menos a la hora de la merienda, que hay niños, ten piedad.

8. No te colocarás a menos de 5 metros de tu vecino playero

Es muy bonito estar rodeado de gente y conocer nuevas personas. ¡Ah, la amistad! ¡Cuánto compañerismo! ¡Cuanta alegría! ¡Unámonos todos! ¡Paz y amor! (¡y el Plus pa'l salón!). Pero en la playa NO.

Vamos a ver, piltrafilla. Me parece muy bien que quieras estar cerquita de la única persona que hay en un radio de 50 dunas de arena (y si ya es una chica haciendo topless y rociando su cuerpo con el chuff chuff ya ni te digo). ¿Pero no te has parado a pensar que esa persona se ha puesto en ese lugar por una razón? Quiere relajarse, quiere tranquilidad, quiere paz, quiere esuchar el sonido de las olas, quiere transportarse en el mundo del libro que está leyendo... O sea: ¡Quiere que dejes de tocarle los ******* de una **** vez!

Sino, es muy posible que pierdas un ojo "accidentalmente" (véase punto 5).

9. No harás el gilipollas

Sí, tú, que te pones a bailar, cantar, saltar, correr, gritar, berrear, llorar, decir estupideces, hacer el pino-puente, rebozarte en la arena, jugar a pelota y todo lo que se te pueda ocurrir con tal de fastidiar a los del punto 8.

En la playa ni se baila ni se canta, para eso están las discotecas.
Si corres o saltas, procura no levantar una tormenta de arena, más que nada porque a los demás no nos gusta demasiado como aperitivo.
Si quieres gritar, berrear o llorar, hazlo debajo del agua, por lo menos no te va a oir nadie.
Si quieres rebozarte en la arena, tú mismo, pero te aviso que se te meterá en sitios insospechados que ni tu mismo sabes que existen (lo mismo vale para los que os sentáis en la orilla del mar y esperáis a que os bañen las olas).
Ya que vas a decir estupideces, por lo menos dilo en voz baja (o debajo del agua), para que nadie sepa lo estúpido (valga la redundancia) que eres. Qué es eso de: "Buah, tiaaaa, veeeen, ¡hay peces en el agua! ¡Qué supermegafuerte!". Vamos a ver, álmara de canto, pero, ¿qué esperas que haya? ¿Elefantes?

10. ...

Me falta el número 10. ¿Alguien me ayuda a acabar? :-)

sábado, 18 de julio de 2009

Steve Lukather en Barcelona - Parte II

La última vez que fui a un concierto en la sala Luz de Gas, fue el 1 de julio del año pasado, a ver Alan Parsons Live Project. Bueno, no, ahora que me acuerdo... la última vez fue en septiembre, a ver el grupo donde toca mi hermano (no te quejarás, ¿eh? ¡Que últimamente te estoy haciendo mucha propaganda!)

Me gusta mucho, esta sala, es pequeña, acogedora, tiene muy buena acústica y, normalmente (o al menos las veces que he estado), la gente que va es bastante sensata y no intenta liquidarte para conseguir estar en primera fila. Bien, ahora que lo pienso... como mucho sólo habré estado en dos o tres conciertos donde el público haya estado tranquilo, escuchando música pacíficamente, sin molestar, ni empujar ni querer arrancarte los ojos.

De hecho, lo tengo comprobado: los instintos asesinos de algunas personas del público son directamente proporcionales al grado de belleza de los músicos. O sea, cuanto más buenorros estén los del grupo, más probabilidades habrá de que tu cuero cabelludo acabe al otro lado de la sala. Claro que puede haber alguna excepción, como es el caso de los Rolling Stones... Y esto último que cada uno se lo tome como quiera ... ¬¬

Llegamos a la sala sobre las 19.30. Para sorpresa nuestra sólo había un par o tres de personas haciendo cola, lo que hizo que mis hermanos y mi padre (que también se apuntó) se pusieran de mala hostia por haberlos hecho salir de casa tan temprano :-)

Lo que pasa es que estoy acostumbrada a tener que hacer 6 horas de cola o más para poder estar en un lugar decente, en un concierto. Pero, como ya he dicho antes, cuánto más cerca estés del escenario, más corres el riesgo de acabar sin capacidad auditiva o con una extremidad menos.

Por suerte, como la mayoría de fans de Toto y de Lukather supera los 30 años y, por tanto, se supone que ya tienen el cerebro bien desarrollado, no había ningún peligro. Claro que también hay excepciones... Y ésto que cada uno se lo tome como quiera... >:)

A las 20.30 abrieron las puertas, pero todavía no había tanta gente como me esperaba. A las 21.00 tocaron los teloneros que, lo siento mucho, pero no tengo ni idea de cómo se llamaban. De hecho, por no saber, no sabía ni que había teloneros. Tocaron en acústico, media horita, hasta las 21.30. A esa hora la sala ya estaba bastante llena.

A las 22.00, ni un minuto más ni un minuto menos, se apagaron las luces y, con el clamor unánime del público, Steve Lukather salió al escenario. Lo acompañaban tres magníficos músicos:
Steve Weingart a los teclados, Carlitos del Puerto al bajo y Eric Valentine a la batería.


Steve Lukather & Carlitos del Puerto


Carlitos del Puerto


Steve Lukather - No se ve muy bien, pero me miró directamente, de ahí ese ataque de Parkinson al hacer la foto


Steve Lukather


Carlitos del Puerto

Tengo que decir que días antes, estuve googleando a ver si en los anteriores conciertos de Madrid o Las Palmas habían tocado algún tema de Toto. Es más, tenía la ilusión de que quizás caería alguno, como Rosanna o Don't Chain My Heart, pero no fue así.

Como anécdota, al principio del concierto, entre canción y canción hubo alguien que gritó: White Sister! Y Steve le miró e hizo un gesto como diciendo: "Tsss ... Estás flipando o qué?". La expresión que puso en ese momento fue para partirse!


Steve Lukather - Ésta es la misma cara que pongo yo cuando hay paella los domingos


Steve Lukather


Eric Valentine - Animando al público


Steve Lukather

Tengo que reconocer que hasta entonces no había escuchado nada de su carrera en solitario, y la verdad es que durante las primeras canciones estaba bastante paradita, pero después me empecé a animar y a mover la cabeza siguiendo el ritmo de la música.

Una de las canciones que más me gustó fue precisamente la que da nombre a su último disco, Ever Changing Times. Recuerdo que era esta por el riff de la guitarra, y también por el estribillo, bastante pegadizo, y donde Steve dejaba cantar al público.


Steve Lukather - Ever Changing Times


Steve Lukather & Carlitos del Puerto


Carlitos del Puerto


Steve Lukather

También tocaron Song For Jeff, un homenaje a Jeff Porcaro, que pertenece al segundo disco de Lukather. Este es un fragmento que pude grabar:




Más tarde, cada uno hizo su particular solo. Los músicos que acompañaban a Steve eran unas máquinas y los tres hicieron unos solos increíbles, sobre todo Eric Valentine y Carlitos del Puerto. Eso sí, el que se llevó la palma, sin duda, fue Eric. Hubo más de una ocasión en que dejó al público con la boca abierta, y no era para menos.

Cuando llegó su turno, hubo un momento muy cómico, donde los dos Steve y Carlitos se acercaron y le pusieron una toalla en la cabeza. A pesar de no poder ver nada, Eric continuó tocando como si nada, ante la mirada atónita de todos, y las risas de sus compañeros y del público. Éste era un momento perfecto para grabar en vídeo, pero soy idiota y no tuve tiempo ni de reaccionar... Estaba tan empanada disfrutando de aquella demostración que no quería apartar la vista del escenario ni un momento. Y es que aquel magnífico solo fascinó a todo el público.


Carlitos del Puerto - Después del solo de bajo


Steve Lukather


Eric Valentine

Tras el clamor del público cantando el típico: "Oeee oe oe oeeeee" durante el bis, volvieron a salir al escenario para deleitarnos nada más y nada menos que con una magistral versión de Pink Floyd, la de Shine On You Crazy Diamond. Las primeras notas, inconfundibles para todos, hicieron que el público estallara con gritos y fuertes aplausos. También era un momento idóneo para grabarlo en vídeo, pero... ¿recordáis que soy idiota? Pues eso...

El concierto duró una hora y 45 minutos, más o menos, ¡pero se me hizo tan corto! Al final se despidieron con un... ejem... baile... Cuanto menos, gracioso... Aquí mi grado de idiotez bajó porque fui capaz de coger la cámara y grabar el momento:




En definitiva, ¡fue un gran concierto! Seguramente lo habría disfrutado más si hubiera conocido algunas de las canciones pero, aun así, me lo pasé muy bien, y lo volvería a repetir sin duda! Además, sólo por el hecho de haber podido ver las maravillas y las improvisaciones que son capaces de hacer estos cuatro músicos, ya valió la pena.

See you soon, guys!!!


Steve Weingart, Steve Lukather, Carlitos del Puerto & Eric Valentine


P.D: Por cierto, el telonero era Jordi Sandalinas! Lo digo para que podáis dormir tranquilos esta noche :-)

viernes, 17 de julio de 2009

Steve Lukather en Barcelona - Parte I

El pasado lunes día 13 de julio, el gran guitarrista Steve Lukather (uno de los miembros fundadores del mítico grupo Toto), visitó Barcelona para presentar su último disco en solitario, Ever Changing Times.



La verdad es que si me hubiesen hablado de él un par de años atrás, no habría tenido ni pajolera idea de quién era... Pero mi hermano (sí, aquel que le dan miedo los calamares rellenos), que entonces iba a clases de batería, tenía una especie de obsesión por un baterista muy famoso, un tal Jeff Porcaro, que había sido uno de los miembros fundadores de Toto, junto con David Paich y Steve Lukather.

A partir de entonces, en nuestra casa no se escuchaba otra cosa que no fueran las canciones de Toto y frases del tipo:
¡Jeff Porcaro es el puto amo!
Total, que a mí también me acabó gustando el grupo, sobre todo canciones como las de Hold The Line, Africa, Don't Chain My Heart y Child's Anthem, entre otras.

Más tarde supimos que Toto habían estado recientemente de gira en España (Barcelona y Madrid en julio del 2006, y Bilbao y Zaragoza en abril de 2007), y para sorpresa de todos, se ve que aquella era la última gira que hacían, ya que habían anunciado que el grupo se separaba.

Pero en junio del 2007, me fui de viaje con unas amigas a Holanda, en el Arrow Rock Festival (por si alguien no lo sabe, os diré que se trata de un festival de rock que lo celebraron a las afueras de Biddinghuizen, un puñetero pueblo perdido a 75 Km de Amsterdam) donde tocaban los Europe y, casualmente, también actuaba Toto. ¡No me lo pensé dos veces! Aquel 30 de junio fue la primera vez que los vi en directo. Había 5.000 personas entre el escenario y yo, y entre eso y mi miopía de mierda, no es que viera gran cosa, pero al menos pude disfrutar de Hold The Line y Africa en directo.

Por lo menos me lo pasé bien durante los conciertos, cosa que no puedo decir del fatídico viaje de vuelta en avión... sólo diré que nuestro vuelo tenía que salir domingo al mediodía, pero no aterrizamos en Barcelona hasta la noche del lunes siguiente. Otro día hablaré de por qué no voy a volver a ir a ningún festival de rock y por qué no voy a volver a volar nunca más con Fuckair Clickair.

Total, y volviendo al tema que interesa... Ahora hará unos dos meses, mi hermano me dijo que el Steve Lukather venía a Barcelona a presentar su nuevo disco en solitario. No estaba muy segura de querer ir, ya que no había escuchado nada suyo, pero no me podía perder la oportunidad de ver uno de los mejores guitarristas del mundo sobre el escenario.

jueves, 11 de junio de 2009

¿Vamos a la playa?

Los que tengáis una cuenta en Facebook, sabréis que una de las cosas más inútiles pero a la vez que más enganchan, son los tests de personalidad.

Precisamente hoy he hecho uno que decía:

¿Cuál debería ser tu próximo destino de vacaciones?



Y el resultado es: Bora Bora

El glamour viaja contigo alli a donde vas,por eso tu destino es Bora Bora,un lugar exclusivo,con el que muchos sueñan, arenas blancas como la harina,aguas transparentes y resorts de lujo.




Y yo pregunto:

Por qué querría ir a una playa de arena fina y aguas cristalinas, teniendo las maravillosas y encantadoras playas de Premià de Mar?

  • Esa arena llena de chicles, colillas y albondiguillas.
  • Compresas y otros objetos no identificados flotando en el agua.
  • Gente con la piel flácida y cosas colgando paseando por la orilla del mar.
  • Abueletes escuchando Radio TeleTaxi a toda leche, mientras miran las que hace topless con los ojos fuera de las órbitas.
  • Topmanteros dándote la tabarra.
  • Niños berreando como cochinillos mientras los padres pasan de todo.
  • Medusas agonizando en la orilla.
  • Chinos cudeiros ofreciéndote un 2x1 en masajes.
  • Más topmanteros.
  • Pescadores tirando la caña (en sentido metafórico literal, ¡por supuesto!).
  • Excavadoras que se dedican a aplanar la arena de la playa en pleno mes de junio.
  • Invasiones de palomas que se te jalan las migas del bocata de jamón mientras no paran de hacer: currucu currucu currucu!
  • Abejas que atacan a la única persona en toda la playa que les tiene miedo (o sea, tú).
  • Otro topmantero... un momento... ¿éste no había pasado antes?
  • Jugadores de tenis playa que deberían dedicarse a cualquier cosa menos al tenis playa y/o a cualquier deporte de pelota (o, al menos, que lo hagan lejos de las cabezas de la gente).
  • Famílias de 8 o 10 personas (con niños berreando como cochinillos y el abuelete de Radio TeleTaxi incluidos) que, ya puede haber quilómetros y quilómetros de playa, SIEMPRE se colocan a menos de medio metro de tí.
  • Individuos chamuscados (lo están tanto, que cuesta distinguir si son hombres, mujeres, gambas a la plancha o calamares a la romana), o también conocidos como pollos al ast. Se tiran desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la tarde tomando el sol, y cada media hora van cambiando de posición. Si los miras directamente te puedes quedar ciego.
Y, de momento, eso es todo... Otro día continuaré con la famosa Ley de Murphy sobre la playa. A continuación un pequeño avance:
  • Cuánto más asco te de el coco, más probabilidades habrá de que un bañista en un radio de menos de 5 metros, utilice crema solar de coco.
  • La probabilidad de que se nuble el cielo, haga viento y frío justo cuando decides ir a la playa, es directamente proporcional a la probabilidad de que salga el sol, haga buen tiempo y calor, justo en el momento en el que llegues a casa.
  • La probabilidad de que un grupo de 30 niños (cada uno con su propio monitor) invada tu espacio en la playa (corriendo, chillando y jugando con agua y arena peligrosamente cerca de ti), es directamente proporcional a las ganas que tengas de estar leyendo un libro TRANQUILAMENTE mientras tomas el sol.

lunes, 8 de junio de 2009

Last Look At Eden


Así se llama el nuevo disco de Europe. Y esto de aquí arriba, que supuestamente es la imagen de una manzana partida por la mitad (y digo supuestamente porque hay más de una mente calenturienta que ve algo más), parece ser que será la portada.

El disco no saldrá a la luz hasta septiembre pero, para ir haciendo boca, esta semana ya han hecho público el primer single, que se titula de la misma manera.

Después de escucharlo no me he podido resistir a comentarlo en el blog. ¡Es impresionante, espectacular, sublime! Y, como diría cierto profesor de Fama, amaaaaazing!

El principio de la canción tiene algo que nos es bastante familiar, y es que los primeros 3 segundos suenan igual que su gran éxito de los 80. ¿Un guiño a The Final Countdown, quizás?

El comienzo de la canción en sí es brutal y muy potente, y es bastante diferente a lo que habían hecho hasta ahora. Si en los dos últimos discos eran las guitarras las que predominaban y las que tenían más importancia, parece ser que ahora también son los teclados, los que toman parte del protagonismo. Tal como debe ser. Al menos a mí me gusta más. En el Start From The Dark casi no hay teclados, de ahí que tenga un sonido más oscuro y pesado.

Recuerdo que la primera vez que escuché el Secret Society, el disco anterior a este, me costó mucho acostumbrarme. Ahora me gusta más que el SFTD pero, aun así, tuve que escucharlo muchas veces para que me acabara de convencer.

En cambio, Last Look At Eden me fascinó desde el primer momento. Aparte de la importancia que toman los teclados, el sonido de las guitarras sigue muy presente, y la melodía es muy pegadiza, sobre todo la parte del estribillo.

Además, el videoclip es espectacular. Ya era hora que hicieran algo así. Puede que para los que no os va este tipo de música o no os guste el grupo, no os parezca gran cosa, ¡pero os aseguro que todos los fans de Europe estamos flipado!

Y es que, acostumbrados a ver cosas tan pobres y simples como ésta (que lo único que tiene de emocionante son las imágenes del motorista yendo a toda leche por la autopista y pasándose por el forro las normas de circulación), nos parece una maravilla!

Además, ¡Joey Tempest está increíble! Ejem... Quiero decir que si en los conciertos se lo curra tanto como en el vídeo, estaría muy bien ^^. ¡Y si consigue hacer
el Efecto Matrix ya sería la hostia! xD

Si por aquellas casualidades de la vida, tenéis ganas de ver el vídeo, os lo dejo aquí debajo, junto con la letra de la canción:




LAST LOOK AT EDEN

I'm calling out tonight
For what I feel is right
And I won't be quiet
'cause I've seen the truth
Modified for you
And we just can't buy it...

This is your life
Are you gonna stand by and take...
One last look at eden
Just stop believing and walk away
This could be our moment
Time that we own it
I wanna hear you say... come with me

Are you still out there
The ones who really care
Who's open minded?

This is your life
Are you gonna stand by and take...
One last look at eden
Just stop believing and walk away
This could be our moment
Time that we own it
I wanna hear you say... come with me

(guitar solo)

One last look at eden
Just stop believing and walk away
This could be our moment
Time that we own it
I wanna hear you say (tonight) ... come with me

viernes, 24 de abril de 2009

Fotos Por Un Tubo I

Ya sé que llevo muchos días sin escribir ninguna entrada, pero es que últimamente no estoy muy inspirada, y como tampoco me tengo que quejar de nada ni despotricar de nadie...

Así que aprovecharé hoy para colgar algunas de las fotos que he ido haciendo durante las últimas semanas.

EDITO: Sí, lo sé, quedaria un poco raro y desfasado que a día 5 de mayo colgara las fotos de Sant Jordi... Es por eso que edito ésta entrada para añadirlas de estranjis... Así que haced como si no hubiérais leído ésto último :)

SANT JORDI 2009







































viernes, 3 de abril de 2009

Efectos Secundarios de ver Héroes

Porque es tanta la devoción que tenemos los fans por esta serie (y quien dice devoción, hay quien dirá poco trabajo), que no podemos evitar hacer o decir cosas tan freaks como estas:

Cuando acabo de hacer algo y me sale bien salto con el clásico ¡Yata! de Hiro... Bueno, de hecho, ya lo decía antes de ver Héroes como forma abreviada de ¡Ya está!, así que, técnicamente no cuenta como efecto secundario. ¡Es más! ¡Técnicamente, son los guionistas que han copiado mi frase! ¡Los denunciaré por plagio!

De vez en cuando le llamaba Mr. Muggles a mi perrito Floc, aunque no sé cómo no me mordió en la nariz, con lo feucho que es, el pobre... Mr. Muggles, no mi perro...

A veces, cuando subo a la terraza de casa me da un yuyu que te cagas mirar hacia abajo, pero aun así me vienen ganas de saltar al vacío, como Peter, y ver qué pasa... evidentemente, no lo he probado nunca, sino, no estaría escribiendo estas líneas.

Otro día iba caminando por la calle cuando me crucé con un tío que llevaba una camiseta de The Ramones, y es que no pude evitar estallar en carcajadas (¡sí, delante de él!). Pero es que 10 minutos más tarde me encontré una cucaracha tirada por el suelo de panza arriba. Y pensé: ¿será una señal? Sí, seguramente una señal de que paseo por lugares un poco guarros...

Y lo peor... un día casi me cargo a un pobre ciclista porque, según él tenía que mirar antes de cruzar la calle... X-(. Pues bien, justo en el momento en el que me iba a atropellar, se pegó un leñazo contra el suelo que un poco más y se abre la cabeza ... y pensé: ¡Hostia! Habré sido yo? Si es que tanta escena de Sylar volcando furgonetas no puede ser bueno...

Y por último, hace como un par o tres de meses, el autobús que cogía por las tardes, se saltó mi parada varias veces, a pesar de estar casi en medio de la carretera y con la mano levantada... Así que pensé que quizá estaba desarrollando el poder de la invisibilidad.

Seguramente quien no haya visto Héroes en su vida no tiene ni puñetera idea de lo que estoy hablando, pero el que también sea un fan de la serie, me entenderá perfectamente.

Así que, ya veis, esto de estar enganchado a las series es más chungo lo que parece... una empieza jugando a la lotería con los números 4, 8, 15, 16, 23 y 42, y acaba teniendo deseos irrefrenables de descuartizar a alguien y lanzar su cadáver al mar...

¡Ah, no, espera! Esto último ya he tenido ganas de hacerlo alguna vez...